“El león fue de caza una vez, junto al zorro, el chacal y el
lobo. Cazaban y cazaban hasta que al final sorprendieron a un ciervo. Luego
vino la cuestión de cómo debía dividirse el botín. ‘Dividan la presa en
cuatro’, rugió el león, por lo que los otros animales trozaron la presa en
cuatro partes. Entonces el león se colocó delante de la presa y anunció: ‘El
primer cuarto es para mí en mi calidad e rey de las bestias,; el segundo es mío
en mi calidad de árbitro de la distribución; otra parte es mía por haber
participado en la caza; y con respecto al último cuarto…bueno, me gustaría saber
quién de vosotros se atreve a poner una pata en ella.”
Fábula de Esopo
Estudios de las últimas décadas demuestran la relevancia que
la distribución de la riqueza y los ingresos tienen sobre el bienestar o el
sentimiento de felicidad que experimenta la población de un país. Así, los
individuos que viven en países con niveles de ingresos similares son más
felices en aquellos países que exhiben distribuciones menos desiguales de la
riqueza o el ingreso (Morawetz et al. 1977, Alesina et al 2004, Graham &
Felton 2005, Headey et al 2008).

